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Ley con disposiciones especiales sobre el cuidado de los jóvenes (LVU) – investigación y tratamiento en las residencias juveniles especiales

Anualmente, los servicios públicos de asistencia social determinan que alrededor de 30 000 niños y jóvenes deben recibir atención y tratamiento fuera de su hogar. Aproximadamente, 1 300 de dichos niños y jóvenes serán enviados a alguna de las residencias juveniles especiales de la Dirección Nacional de Asistencia Institucional. Los jóvenes, que tienen entre 12 y 20 años de edad, generalmente han recibido tratamiento ambulatorio en sus lugares de residencia, han sido cuidados en hogares de crianza (familjehem) o atendidos en centros de tratamiento privados (centros para tratamiento o residencia; HVB, por sus siglas en sueco) Cuando dichos esfuerzos han sido insuficientes, los jóvenes son enviados a nuestras residencias.

Por lo tanto, los jóvenes que llegan a nuestras residencias conforman un grupo con graves problemas y grandes necesidades. Comúnmente, los jóvenes son enviados a nuestras residencias debido al abuso de sustancias, la criminalidad y el comportamiento perturbador. El tratamiento que reciben los jóvenes les proporciona mejores condiciones para tener una vida libre de adicciones y criminalidad.

La mayoría de los jóvenes son enviados de emergencia, para poder frenar una conducta destructiva. Después, continúan recibiendo tratamiento con nosotros o de alguna otra manera, por ejemplo, en algún centro para tratamiento o residencia (HVB). En ocasiones, los servicios públicos de asistencia social solicitan que se realice una investigación para determinar si es necesario continuar brindando atención y tratamiento. En dicha investigación, que tiene una duración de dos meses, se documentan y se evalúan las necesidades del joven y el trabajo de quienes llevan a cabo el tratamiento, así como de los psicólogos y pedagogos; asimismo, se formulan recomendaciones para futuros tratamientos. Por ejemplo, puede tratarse de continuar en un centro de tratamiento o residencia, un hogar de crianza o en una de nuestras residencias juveniles especiales.

La atención tiene una duración promedio de cinco meses

El objetivo de la atención en las residencias juveniles especiales es lograr que el joven, después de cierto tiempo, pueda seguir recibiendo ayuda de forma abierta y voluntaria, por ejemplo, en un hogar de crianza o en un centro para tratamiento o residencia, o que vuelva a su casa. La estancia promedio en nuestras residencias juveniles tiene una duración aproximada de cinco meses. Más de la mitad de los jóvenes son dados de alta en un plazo de tres meses.

Cada uno de los jóvenes tiene su propio plan de tratamiento, el cual se basa en sus situaciones y necesidades individuales. La planificación del tratamiento se realiza de forma conjunta con el joven, su familia y los servicios públicos de asistencia social. Los jóvenes tienen derecho a participar y expresar sus sentimientos y deseos.

Los métodos de tratamiento que utilizamos están respaldados científicamente. El enfoque más común del tratamiento es la terapia cognitivo-conductual. Algunos de los tratamientos son, por ejemplo, el Entrenamiento para la Sustitución de la Agresión (Aggression Replacement Training), Prevención de Recaídas, Pláticas Motivacionales y psicoterapia individual.

En las entrevistas realizadas a los jóvenes al dejar la institución, la mayoría expresa que ha recibido la ayuda deseada para resolver sus problemas.

Las actividades escolares de la Dirección Nacional de Asistencia Institucional

La mayoría de los jóvenes que llegan a nosotros ha tenido problemas en la escuela, lo cual conlleva a una autoimagen negativa, una falta de confianza en su propia capacidad de aprendizaje y una pérdida de interés en las actividades escolares.

Los jóvenes tienen el mismo derecho a asistir a la escuela que otras personas de su misma edad. La escuela de la Dirección Nacional de Asistencia Institucional sigue las mismas leyes y reglamentos que otras escuelas, ya sean primarias, secundarias o de educación especial, pero tenemos también directrices específicas para nuestras actividades escolares.

La escuela obedece los requisitos de conocimientos establecidos en el plan de estudios nacional, y el alto número de maestros por alumno nos permite satisfacer las necesidades individuales de los alumnos.

En todas las residencias juveniles se llevan a cabo actividades escolares. Debido a la variada duración de las estadías y a las distintas tareas de las residencias juveniles, las actividades escolares son diversas; sin embargo, la escuela de la Dirección Nacional de Asistencia Institucional tiene un horario marco en el que el alumno tiene derecho a recibir 23 horas de enseñanza a la semana.

En medida de lo posible, los alumnos obtienen calificaciones; a los alumnos que no alcanzan las metas establecidas se les entrega una valoración escrita.